Esta mañana se ha celebrado en Sevilla el segundo encuentro de comunidades autónomas que han reformado recientemente su Estatuto de Autonomía: Aragón, Valencia, Cataluña, Andalucía, Islas Baleares y Castilla-León. En la reunión se han abordado cuestiones como el seguimiento de la normativa básica que elabora el Estado, la transposición de directivas europeas en competencias trasferidas a las comunidades autónomas, la participación en órganos e instituciones del Estado, la unificación de criterios de actuación ante el Estado y de participación en las decisiones ante la Unión Europea.
Así, se ha creado un grupo de trabajo que estudiará de forma conjunta los anteproyectos y proyectos de disposiciones generales que puedan afectar a las comunidades autónomas y que permitirá emprender acciones conjuntas. Otro caso práctico será la propuesta de desarrollo de las trasposiciones de normativa europea, que hasta la fecha, y por falta de coordinación de las comunidades, ha sido el Estado central quien las ha aplicado, pese a que muchas competencias son autonómicas. Este grupo de seis comunidades con estatutos más amplios, permitirá liderar la aplicación y transposición de la legislación europea. Tampoco existe un órgano que permita que las comunidades autónomas se pronuncien ante el Estado en decisiones que afectan a sus competencias, que hasta ahora resuelven de forma individualizada.
La delegación aragonesa ha estado encabezada por el vicepresidente y portavoz del ejecutivo, José Ángel Biel, quien ha destacado la importancia de dicho encuentro que nos permite “profundizar en el desarrollo del Estado de las Autonomías, porque las comunidades autónomas somos Estado e igualmente podemos colaborar para que dicho desarrollo sea efectivo”. En este sentido ha señalado que desde la creación del Estado de las Autonomías, el Estado central ha firmado más de 10.000 convenios con las comunidades autónomas para el desarrollo de sus competencias, sin embargo, apenas existen una treintena de acuerdos similares entre comunidades autónomas”, lo que evidencia un déficit de relaciones horizontales que sí existe en otros países con sistemas descentralizados, como Alemania y que permitirá “consolidar el Estado autonómico”.
El establecimiento de convenios de colaboración entre las comunidades autónomas fue uno de los principales acuerdos adoptados en la sesión constitutiva celebrada el pasado mes de julio en Zaragoza. En dicho encuentro, todas las delegaciones coincidieron en la necesidad de crear mecanismos de colaboración horizontal en aquellas competencias autonómicas que permitan mejorar los servicios al ciudadano.
El grupo de trabajo ha explicado hoy las líneas de colaboración que próximamente facilitarán la homologación de licencias, permisos, cursos de formación o autorizaciones expedidas en una comunidad. Este último punto podría extenderse a otras comunidades que lo soliciten impulsando la celebración de reuniones de representantes autonómicos sectoriales.
Al encuentro de hoy han asistido, por parte de otras comunidades autónomas, el vicepresidente andaluz Gaspar Zarrías, el conseller de Gobernació valenciano, Serafín Castellano, el consejero de Presidencia de Castilla-León, José Antonio de Santiago-Juárez y altos representantes de los gobiernos catalán y balear.
Debido al grado de mayor desarrollo de competencias, estas seis comunidades lideran el proceso de desarrollo autonómico pero se han mostrado dispuestos a extender a otras regiones los beneficios obtenidos a través del grupo de trabajo.